Ruben 的个人资料Rincón del Navegante Sol...日志列表留言簿更多 工具 帮助

日志


1月29日

UN FENOMENO EXTRAORDINARIO

 

Usted querido lector, que es aficionado a los viajes de aventuras en busca de  lugares interesantes, hoy le propongo visitar la Puerta del Infierno, tal como lo escribo, para lo cual deberá dirigirse al desierto de Karakum ( o de arenas negras) sito en la República de Turkmenistán, que perteneciera a la Unión Soviética hasta 1991 en que logró su independencia, y cuando esté próximo a la pequeña aldea de Darvaza, podrá contemplar un cráter de 50 m. de diámetro y unos 20 de profundidad de cuyo interior sale un fuego abrasador desde hace décadas que parece no tener fin.

 

 

Este pozo no es obra de la naturaleza, sino que es el inesperado resultado de una prospección minera soviética llevada a cabo en la década de 1970. Un equipo de geólogos se encontraba perforando el terreno desértico en busca de yacimientos de gas natural cuando de repente se toparon con una caverna subterránea que provocó el desmoronamiento de la excavación.

 

Y como nadie se atrevía a descender por el cráter para recuperar el valioso equipo de perforación debido a la elevada cantidad de gases tóxicos provenientes de su interior, los geólogos decidieron prenderle fuego a los gases que emanaban del pozo con fin de incinerarlos hasta que se consumieran por completo.

 

La idea no resultó acertada ya que los soviéticos subestimaron las dimensiones de la caverna subterránea y su inflamable contenido. Y los gases del pozo, que tendrían que haberse extinguido supuestamente en cuestión de semanas, siguen encendidos y ardiendo desde 1971, e incluso se ignora por completo cuantos años más continuarán ardiendo las llamas de la Puerta del Infierno.

 

 

 

Son muchos los visitantes  que recibe este increíble fenómeno y el intenso calor que emana del cráter solo permite aproximarse a sus bordes durante escasos minutos ya que la temperatura es insoportable.

 

Todo esto nos lleva a pensar que resulta altamente peligroso jugar deliberadamente con las fuerzas de la naturaleza, especialmente cuando no se las conoce debidamente.

 

  Billete de curso legal en Turkmenistán.

 

 

      

1月25日

LA BUCANERA LEO

Próximos los Carnavales de Las Palmas de Gran Canaria, de fama mundial, la amiga LEO desea que mediante vuestro voto elijais el vestido de pirata que mejor pueda  lucir ella durante esas extraordinarias fiestas de carnestolendas en aquellas maravillosas Islas Afortunadas, donde los vientos alisios dan la vuelta. 
 
He aquí la colección propuesta por el diseñador Zaldívar, ahora solo queda que ustedes elijan el más bonito:
 
      
 
       ( Modelo Fashion de la Vegueta)                                   ( Modelo Canteras Beach)
 
 
    
 
         ( Modelo desde la ventana en Triana)                                               ( Modelo La Garita)
 
 
 
                     

( Mod. Carrizal)                                    ( Mod. me voy a la Playa del Inglés) 

 

Pues si ya han elegido ustedes solo resta CLIC AQUÍ y......... ¡¡ a votar...!!!  

 

1月22日

LA ISLA DE LOS BUCANEROS

 

La Isla Tortuga ( no confundir con su homónima venezolana) se encuentra situada al norte de la costa de Haití, en Las Antillas, rodeada de aguas cristalinas de color azul intenso. Este pequeño enclave de 180 kilómetros también fue conocido con el nombre de la Isla de los Piratas, ya que desde el siglo XVI, constituyó el refugio clandestino y romántico de piratas franceses, ingleses y holandeses que se enfrentaron a la flota española.

 

Personalmente prefiero llamarla La Isla de los Bucaneros”, término éste que procede de “boucan” o “bucán” ( carne ahumada y conservada, tan apreciada por los piratas) cuyo origen no es francés como generalmente se cree, si no indígena caribeño como tantas otras palabras de uso marino como hamaca, tiburón, etc., y es que en dicha isla había abundante ganado suelto y asilvestrado para que navegantes y náufragos se proveyeran de ella.

 

  

 

Conviene diferenciar los términos con que fueron denominados los ‘bandidos de la mar’ ya que filibustero, del holandés “ vrij boutier” ( el que va a capturar botín), en inglés será “ freebooter” y en francés “filibustier”.  Al igual que corsario no tiene nada que ver con Córcega, ya que procede de la “patente de corso”, que era un contrato para correr los mares atacando navíos de bandera enemiga, nunca la propia; o bergante, que significa furtivo y camorrista,  y pirata que proviene del griego πειρατς y su definición es “ el que emprende”, el que toma un camino.

 

Y en lo que hoy día es un demandado destino turístico, por aquel entonces se asentaron desertores, bandidos, desclasados, herejes, rebeldes…la mayoría de ellos en la costa norte de Haití y la Isla Tortuga, estableciendo en ésta su principal base puesto que allí compraban municiones; cuchillos, hachas y todos los demás pertrechos.

 

Cuando divisaban por ejemplo un contrabandista danés que se dirigía al paso entre la isla de Cuba y Haití, salían a su encuentro en pequeños bergantines para vender su carne ahumada a buen precio. Como en el caso de los vikingos, la piratería nunca aparece perfectamente separada de lo comercial, y los barcos ingleses y franceses fondeaban cerca de esa base para comprar provisiones en su viaje de regreso a casa.

 

 

 

 

La mayoría de los bucaneros eran franceses o ingleses, pero también había entre ellos indios campeches, esclavos negros evadidos, cimarrones, muchos holandeses, e incluso irlandeses. Algunos eran hombres honrados - exiliados por cuestiones religiosas -, náufragos y pequeños terratenientes expulsados de Barbados y de otras islas de la zona por los grandes cultivadores de azúcar. 

 

Esta legendaria isla de bucaneros La Tortuga, inspiró a escritores como Emilio Salgari, Stevenson o Walter Scott, estando presente en obras de la talla de "El Corsario Negro", "El pirata" y "La Isla del Tesoro", y como curiosidad apuntaré que en año 2004, algunos medios de comunicación llegaron a darle por perdida al informar que había quedado totalmente sumergida por la tempestad que se desencadenó tras el huracán "Jeanne". Por suerte no fue otra Atlántida.

 

Y como no podía ser menos, por La Tortuga pasaron todos los filibusteros legendarios, como lo hizo en el siglo XVI Sir Francis Drake, que dejó de ser pirata para convertirse en un corsario, es decir, obtuvo una “patente de corso” por parte de Inglaterra para atacar sólo las naves de potencias enemigas y repartirse luego el botín; y en el siglo XVII, otro insigne pirata inglés: Bartholomew Sharp.

 

 

 

 

De todo ellos, merece destacar al famoso “Barba Negra”, que se estableció en la isla algún tiempo. Este bandido, que llevaba una enorme barba oscura adornada con cintas y trataba con enorme crueldad a los prisioneros, sólo vivió de la piratería dos años. En 1718 el gobernador de Virginia ofreció una recompensa por él vivo o muerto. El teniente Robert Maynard, de la Royal Navy, consiguió darle alcance con dos barcos y, tras un lucha en cubierta, logró acabar con su vida (después de herirlo veinte veces con el machete y dispararle en cinco ocasiones). Maynard le cortó la cabeza, que colgó en su barco y, finalmente, cobró la recompensa.

 

Y para finalizar, el más sanguinario de todos, el llamado Jean David Nau (El Olonés). Este filibustero, tras naufragar en Campeche, consiguió refugiarse en La Tortuga, convirtiéndose en leyenda por sus crueles abordajes a las flotas, y temido y odiado por sus hábitos crueles con los prisioneros, con los que siempre empleaba la misma táctica terrorífica: los interrogaba, los torturaba, elegía alguno que sirviera de ejemplo a los demás al que o bien cortaba su cuerpo en pedazos o bien le rasgaba el pecho sacándole el corazón que a veces masticaba y escupía a la cara de los demás.

 

 

 

Su final fue trágico, ya que capturado por los caníbales de la tribu Kuna del Darién (Panamá) terminó siendo devorado vivo por éstos, como colofón al ritual que le prepararon como homenaje.

 

 

 


 

 

1月13日

EL LABRIEGO Y LAS MEIGAS

viejocampesinoxm2

Yo le conocía desde aquel mismo día que mi amigo Xuxo me invitó por primera vez a la casa de los abuelos allá en aquella apartada aldea de la Galicia del interior.

 

Esa zona está salpicada de caseríos y pequeñas aldeas, en muchos casos medio abandonadas, donde apenas quedan labriegos que mal trabajan las tierras, que mal viven rodeados de soledad, que mal visten porque no tienen para quien vestirse y que mal disfrutan de la vida, porque la vida les ofrece muy pocas posibilidades de disfrutarla.

 

Y Xoan era un labrador que vivía en los aledaños del caserío de Don Cosme rodeado de una espesa vegetación, en medio de una bellísima cadena montañosa coronada por A Pena dos Catro Cabaleiros. Las gentes del lugar le conocían como “El Labrego de la Tristeza”, porque nunca nadie recuerda haberle visto sonreír,

 

Desde siempre le había visto con la misma mugrienta vestimenta del día anterior, se recalentaba un bebedizo que a duras penas desprendía un mísero olor a café de La Guinea, se medio acicalaba, se medio peinaba y se asomaba a la ventana desde donde podía contemplar, los días que la niebla le dejaban ver más allá de sus narices, su aldea llena de casas cerradas o medio derrumbadas, y, con su mejor sonrisa y el desánimo asomando a sus ojos, saludaba el nuevo día con su frase favorita: “buenos días soledad”.

Dibujo

Más de pronto un día causó admiración a los vecinos de la aldea y los de las localidades cercanas el descubrir que, de buenas a primeras y sin que se conociera acontecimiento extraordinario, aquel labriego desaliñado, triste y melancólico, paseara por los caminos del lugar canturreando, minuciosamente aseado y desprendiendo un oloroso y varonil perfume, pelo engominado y peinado a lo ejecutivo, vistiendo ropa informal pero elegante y limpia, zapatos lustrados y camisa de un blanco inmaculado.

 

Aquello se extendió como la pólvora. Todo era un decir y un come-come; corrillos, cuchicheos al oído, intrigas, suposiciones; el caso es que todos decían, pero nadie sabía, así que, reunidos en asamblea los notables de la comarca, decidieron  comisionar a mi amigo Xuxo, que estudiaba en la capital y suponían con capacidad de expresarse elocuentemente para que investigara este extraño fenómeno.

 

El mandato era claro y tajante: Había que averiguar, por el buen orden y reputación del lugar, lo que acontecía en torno al Labriego de la Tristeza.

 

Xuxo aceptó de buen tono pues le prometieron un dinero del fondo común dedicado a la extinción de incendios en el monte, y a él le venía de perillas para sus gastos en la ciudad. Así que una tarde se acercó a la casa del labrador pensando por el camino la manera de sonsacarle a Xoan los motivos de su nueva vida disipada y desordenada.

 

No tuvo que emplear su ingenio porque el Labriego de la Tristeza de inmediato le puso al corriente de todo cuanto acontecía. Tal era el júbilo que embargaba por poder contar a alguien la buena nueva, que invitó a Xuxo a beber una copa de orujo para celebrarlo, pero a esa copa siguieron muchas más copas.

 

---Corteja meigas...., fue su lacónico informe a los notables del lugar antes de caerse de bruces en el suelo desprendiendo un más que evidente vahído de alcohol que certificaba más allá de cualquier duda razonable, la borrachera que llevaba encima.

 

Los notables se quedaron estupefactos, pero nunca se ha sabido con certeza si fue por la embriaguez de mi amigo o por tal inesperada confidencia. El caso es que a base de tazas de café y duchas frías consiguieron sonsacarle algún detalle más.

 

---Los viernes a medianoche y al amparo del castaño caido baila con meigas y meigallos. Y eso fue todo, porque Xuxo empezó a desvariar y no consiguieron que hilara ni una palabra más que tuviera cierta coherencia con el caso que nos ocupa.

 

La noticia llenó de júbilo y de escepticismo, a mitades, a las gentes de la comarca. En la carretera que conduce de la aldea a Ferrería hay una antigua capilla del siglo XIII y a su lado un prado coronado por un inmenso castaño caido de dimensiones colosales.

meigasascm7

Y el viernes llegó y ya fuese por curiosidad o por convencimiento, al caer la noche el lugar estaba abarrotado de gentes. Había chicos jóvenes de las aldeas cercanas que venían a ver si también ellos podían ligar con meigas. Había jovencitas que aspiraban a saltar a la fama y se corrió el rumor de que los meigallos poseían el don del hechizo y ellas querían hechizar con sus encantos.

 

 Vinieron un grupo de gaiteiros que estaban empezando su carrera musical y creyeron que esta romería era una buena ocasión para darse a conocer. Y claro, habían venido pulpeiras, porque en la Galicia del interior cuando por cualquier motivo se reúnen las gentes, las pulpeiras son las únicas que imprimen solemnidad al acontecimiento.

 

Y la medianoche llegó,  y llegó El Labriego de la Tristeza que, entre aplausos de bienvenida y gritos de “farsante” se adentro en el prado, se quedó con su camisa blanca inmaculada y con sus zapatos de charol y comenzó a bailar a los sones de una balada agarrado a una meiga espigada y pelirroja, y, tal se complementaban que parecía que sus pies volaban sobre la fresca hierba de aquel prado, iluminado por la luz de la luna y por los faros de los coches de los curiosos que abarrotaban el lugar.

aquelare

Algunos se mofaban de la situación porque aseguraban que estaba bailando solo, pero pronto salto al prado La Extremeña, una mujer madura y bella que había recalado por aquellas tierras después de dar tumbos por diferentes lugares y se agarró a un meigallo y también comenzó a bailar. Y pronto todos los chicos y las chicas estaban bailando en el prado siendo sus parejas las meigas y meigallos que allí habían acudido.

 

Un notable del lugar miró a Don Camilo, el jefe de los notables y le dijo que la gente estaba loca, que estaban bailando solos, pero Don Camilo haciendo caso omiso de aquel hombrecillo, se dirigió a un lateral del prado y sacó a bailar a una meiga de abundantes carnes y generosas nalgas que hacía un buen rato le estaba mirando.

 

Enseguida Xuxo me lo contó:

 

--Rubén, tienes que contemplar algo insólito...y me invitó a la casa de los abuelos de la aldea para que por mis ojos admirara ese prodigio que se sucedía cada viernes a la noche, y así, a la semana siguiente nos presentamos en el prado y pudimos observar admirados a las gentes bailando con las meigas.  

 

Pasado un tiempo nos llegó la noticia que La Extremeña se quedó a vivir para siempre con el labriego al que ahora llamaban El Labrego Soñador.

 

Hoy día hay personas malintencionadas que dicen que todo eso de las meigas no fue más que un inventar al rebufo de los acontecimientos, pero ya se sabe que en Galicia, esto de las meigas son cosas muy serias, y si Don Camilo asevera que bailó con la meiga de las nalgas generosas, eso señores y señoras, eso ya es otra historia.

 

Y además Xuxo y yo lo vimos con estos ojos que un día se comerán los gusanos...  ¿ o quizás lo soñamos…..? 

Rubén

 

 

(  Dedicat a l'amiga Anuskilla perquè s'animi a visitar Galícia amb major freqüència.)

 

 

 

609409005_0a2a065829          

1月8日

GRIPE

 

Disculpen que estos días no les visite ni comente

pero estoy en camita por culpa de un gripazo

que he pillado.